Satélite GOCE (ESA)En marzo de 2009 se lanzó al espacio un satélite científico de la ESA llamado GOCE cuya misión era la de medir el campo gravitatorio terrestre. Su masa era de una tonelada aproximadamente, y se esperaba que su vida útil fuese solo de dos años, a pesar de lo cual siguió operativo hasta quedarse sin combustible a mediados del octubre pasado. Desde ese momento todos sabían lo que vendría después, GOCE caería sobre nuestras cabezas.
¿Dónde y cuándo? Podéis preguntaros, y eso es precisamente lo alarmante. Los científicos en este momento no tienen ni idea.
Acostumbrados como estamos a que nos presenten con todo detalle
cálculos de trayectorias, como sucedió hace unas semanas con el meteorito 2013 TV135,
provoca perplejidad - no voy a decir miedo - que a pocas horas de que
GOCE re-entre en la atmósfera sepamos tan poco de su futuro paradero.
Según puedo leer en la edición estadounidense de Yahoo! News, la entrada "incontrolada" de GOCE en la atmósfera es poco más o menos la norma en recuperación de satélites inoperativos.
La ESA reconoce que no sabe dónde ni cuándo caerá, aunque en su estimación sucederá en algún momento entre mañana viernes y el próximo lunes.
Pero si esta es la norma, ¿cómo es que nunca ha habido una desgracia
que costase vidas humanas? La respuesta la da Tariq Malik: "No es tanto
una cuestión de suerte como de tamaño. La Tierra es enorme". Teniendo en
cuenta que casi tres cuartas partes de la superficie de la Tierra son océano,
y que una buena parte de las tierras emergidas son desiertos y tierras
inhabitadas, las probabilidades no son tan altas. Especialmente cuando
la re-entrada atmosférica tiende a achicharrar y romper en mil pedazos
los artilugios que nos devuelve la gravedad.
En Yahoo!
comentan lo afortunados que hemos sido hasta ahora con la re-entrada de
satélites. Como adelantaba hace unos párrafos, ninguna persona ni
propiedad ha resultado destruida por este motivo. No obstante en 1973
fragmentos de la estación espacial estadounidense SKYLAB cayeron en Australia sin provocar daños. En 2004, Genesis, un satélite de la NASA, se estrelló en el desiero de Utah tras fallar su paracaídas de frenado.
Da un poco más de miedo el asunto del ENVISAT
un satélite de la ESA de más de 8 toneladas de peso que perdió
comunicaciones con el control de suelo el abril del año pasado. Se trata
del satélite más grande de la historia y otra vez más, no sabemos cuando caerá. Los expertos creen que supondrá una amenaza para la Tierra durante al menos 150 años.
Pero volvamos al GOCE y no nos asustemos más de la cuenta. Lo normal
es que en las próximas horas los científicos comiencen a avistar el
rastro calórico dejado por el satélite. Desde ese momento será más
sencillo calcular trayectorias y dar un aviso - si quiera a grandes
rasgos - sobre las zonas desde la que podrá observarse el fenómeno y
sobre su último destino.
De todos modos, sería irónico que un satélite que "en vida" estudió
la gravedad, provocase un accidente de "gravedad" a causa de la propia
fuerza newtoniana. ¿Verdad? En fin, para acabar permitidme que os de un
consejo. Si el GOCE cae en tu jardín casero no se te ocurra tocarlo.
Avisa a las autoridades para que vengan a hacer su trabajo, puede
contener residuos tóxicos o encontrarse a temperaturas muy elevadas.
Tenlo en cuenta antes de vender sus restos en eBay.
Lo dicho, evita el pánico, poco a poco iremos sabiendo más cosas sobre este evento (hay todo un panel de expertos haciendo un exhaustivo seguimiento
en estos momentos) y conviene estar al tanto de las noticias,
especialmente si eres de los que disfrutas sacando tus prismáticos para
mirar el cielo cada vez que se espera un espectáculo lumínico de estas
características.
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